Foto mía sentada admirando las ruinas de Machu Picchu.

3 meses viajando por Perú

En esta entrada os hablaré de los 3 meses viajando por Perú que pasamos en 2025.

Foto mía sentada admirando las ruinas de Machu Picchu.
En nuestro viaje de 3 meses por Perú visitamos la Maravilla del Mundo de Machu Picchu.

Nuestro paso por este magnífico país sudamericano duró 3 meses y se acabó porque ya no teníamos más visado; sino, hubiéramos estado mucho más tiempo, ya que nos quedamos estupefactos con los paisajes, las rutas y la historia de este lugar. Y la comida, bendita comida peruana.

Estos tres meses viajando por Perú formaron parte de un viaje más largo, que inició aquí y nos llevó durante más de un año hasta México.

El primer país de nuestro gran viaje

En el 2025 vivíamos en Donostia y decidimos hacer un viaje largo que comenzó en este maravilloso país. Pasamos por muchos sitios en nuestro año viajero, pero os digo desde ya que Perú nos brindó unos paisajes tan espectaculares, inmensos e increíbles, que fueron muy difíciles de igualar.

En las siguientes entradas os iré contando de forma más detallada las diferentes etapas que hicimos, las excursiones (que siempre intentamos hacer barato, por nuestra cuenta y a nuestra bola, aunque no siempre fue posible como ya descubriréis) y las ciudades y pueblos por donde fuimos pasando en toda la ruta.

Aquí, os hablaré de los motivos por los que decidimos viajar por este maravilloso país, el recorrido que seguimos -especificando los días que estuvimos en cada sitio y cómo fuimos de un sitio a otro- y para finalizar, os hablaré del presupuesto aproximado que gastamos en estos 3 meses viajando por Perú.

¿Por qué ir a Perú?

A estas alturas creo que Perú se ha convertido como en esa joya de la corona para los amantes de los viajes y, por tanto, no necesita una gran presentación. Es fácil que ya hayas ido a Perú, o que tu vecino lo haya hecho, o tu pareja, o alguien del trabajo. Quizá ya engas muy claro que quieres ir, pero por si hay algún indeciso, voy a dar los motivos que para mí fueron de peso para iniciar esta gran ruta en este maravilloso lugar del sur del continente americano.

Machu Picchu

Hay pocos países en el mundo que pueden decir que poseen Maravillas del Mundo entre sus monumentos y sitios preciados. Perú es uno de ellos.

Y no tiene cualquiera: Machu Picchu es un sitio mágico. De esos sitios que despiertan en el viajero sentimientos especiales. Puede ser alegría inmensa, emoción, vértigo, ganas de llorar o de gritar, incluso puede que te entren ganas de besar a una alpaca, ganas de saltar sin parar, o ganas de desfallecer si has llegado hasta aquí caminando como si fueras un inca. Lo que sea. Pero Machu Picchu siempre te va a despertar algo, no deja a nadie tibio.

Yo llevaba desde pequeña, cuando descubrí que este sitio existía viendo un documental, imaginando cómo sería pisar estas montañas, ver esta locura de la arquitectura y respirar aquí arriba observando estas ruinas melancólicas. Y en Perú por fin lo conseguí.

Perú posee la laguna navegable más alta del mundo

Aquí podrás, en otras palabras, contemplar el Lago Titicaca. Para eso deberás viajar al sur del país, hasta Puno.

Foto del Lago Titicaca.
El lago Titicaca.

Nosotros lo hicimos en nuestros 3 meses viajando por Perú y ya podemos decir que hemos estado en una lancha surcando las aguas de la laguna con mayor altitud del planeta. Para estas altitudes hay que tener buenos pulmones, ¡no es para todo el mundo!

Josu en un mirador admirando el Cañón del Colca.
Este cañón te deja mudo.

Visitar el Cañón del Colca

A Perú le gusta estar en las listas de «lo más del mundo» y por eso también está en los países que tienen los cañones más profundos del planeta.

Uno de ellos es el cañón del Colca, al que puedes ir desde la ciudad de Arequipa. Nosotros lo visitamos en una rutita que nos marcamos por la zona, visitando los pueblos de Chivay, Yanque y Cabanaconde. Fueron de las cosas más increíbles que hicimos en Perú, aunque he de decir que en este país hay muchas cosas increíbles y espectaculares para hacer. Son tantas, que es difícil decidir qué cosa es más apabullante y asombrosa, si esta o la anterior o la siguiente.

Las líneas de Nazca

He de decir que lloré cual niña pequeña viendo este espectáculo desde la avioneta en Nazca. De nuevo, tengo que contaros que descubrí este lugar del mundo de pequeña en la oscuridad de la salita de mi casa, en alguna siesta veraniega viendo la tele. Quedé automáticamente fascinada por las líneas de formas geométricas, por los geoglifos y por el misterioso origen que me narraba la voz en off en un tono aletargado. Entonces ya comencé a soñar con venir a este sitio de Perú.

Foto de las líneas de Nazca desde la avioneta.
Visitar las líneas de Nazca es algo mágico que se te graba en las células del cuerpo.

Sentir esa emoción en vivo mientras vuelas por los aires y la adrenalina del momento recorre tu cuerpo es algo que no voy a olvidar fácilmente. Menudo subidón.

Surcar el río Amazonas en un carguero

En Perú puedes ir por el río Amazonas en una lancha durante días hasta llegar a la ciudad más poblada del mundo inaccesible por carretera: Iquitos. ¿No te parece un buen plan?

Esta experiencia fue una de las más locas que hicimos en todo este año y no puedo hacer más que recomendarla. Una y otra vez.

Josu mirando al río Amazonas desde la lancha que nos lleva a Iquitos.
El planeta parece más grande cuando tomas la perspectiva adecuada.

Avanzar en la noche por la selva amazónica, en medio de la oscuridad, con la bóveda celeste llena de estrellas en ese inmenso río… ¡Difícil de explicar! Fue una experiencia muy enriquecedora y muy excitante.

La Naturaleza explota en cada esquina

Viendo leones marinos en Paracas.
En Paracas divertida con los presumidos leones marinos.

Perú es un país ideal para habitar en la naturaleza y seguro te gustarán sus muchos parques y reservas naturales.

Nosotros visitamos el Parque Nacional Huascarán, la Reserva Nacional de Paracas y la de Pacaya-Samiria, pero hay muchísimas más.

Como dato: la selva peruana cubre el 60% de todo el territorio, siendo Perú uno de los países con mayor biodiversidad del planeta. Ya os he dicho que estos peruanos son avariciosos y les gusta estar en todas las listas de «los más».

Josu caminando en la ruta hacia Choquequirao.

Las rutas son increíbles

Prepara tus piececitos, entrena tus piernas y ve dispuesta para caminar, caminar y caminar. Al tener tanta naturaleza salvaje, es un gran país para hacer senderismo y quedarte impactada con sus paisajes y rutas.

A nosotros nos ha cogido tarde el gustillo del senderismo, pero lo hemos tomado con mucha fuerza y la verdad que es una gran afición que explotar. Y hay países que se prestan mucho para ello, como Perú.

Están las rutas famosas que hace todo el mundo (concurridas y caras, como el manido Camino Inca) y otras muchas (menos conocidas, no menos increíbles pero sí mucho menos concurridas) como la ruta a Choquequirao.

Adivinad cuál hicimos nosotros.

Si no te gusta un clima, tienes otro

En la laguna 69.
Durante los 3 meses pasamos por todos los climas, como aquí en la Laguna 69, donde nos nevó.

Además de poseer una naturaleza y biodiversidad únicas, Perú tiene una gran diversidad de climas, entornos y paisajes. No te vas a aburrir.

En el mismo país pasas de estar en montañas altísimas donde casi no puedes respirar, a unas playas calurosas y de arena para tumbarse. También estuvimos en desiertos con unas dunas maravillosas que escalar, y en la inigualable y húmeda selva amazónica… ¡El Perú lo tiene todo!

Historia milenaria

Si lo tuyo son las ruinas y el rollito Indiana Jones, directamente te vas a hartar porque en Perú tienes pa’rato.

Hay muchísimos sitios que explorar y culturas que conocer. Todos conocen a los incas, más actuales, pero en esta zona del globo han existido muchísimos pueblos y culturas, como los chachapoyas, los chavin, los lima, los moche, los nazca…

Te vas a aburrir de historia, de antropología, de arqueología y de ruinas.

Desayunando pan con chicharrón.
Recuerdo muy claramente el sabor del pan con chicharrón. Exquisito.

La gastronomía peruana

Su gastronomía es conocida mundialmente ya que posee varios galardones y no es para menos. Perú ha sido premiado como el mejor destino culinario del mundo en los World Travel Awards en 13 ediciones desde 2012 y el ceviche es Patrimonio Cultural Inmaterial de la Humanidad.

No puedes viajar por el país sin probar sus platos y comidas más típicas, a cada cual más rica. Estoy escribiendo ahora, lejos de Perú, y estoy babeando de recordar sus sabores. Las lagrimitas corren por mis mejillas pensando en sus desayunos de pan con chicharrón.

Vas a alucinar también con la variedad de productos que tienen. ¡Sólo en tipos de papas tienen cerca de 4.000!


El recorrido

Dibujo del recorrido por Perú viajando 3 meses.

La ruta que hicimos en los 3 meses viajando por Perú fue:

  • Madrid-Lima. Llegamos a Lima en un vuelo con la compañía Plus Ultra Líneas Aéreas.
  • Lima. En la capital pasamos nueve días, divididos en dos ocasiones: una semana al aterrizar y dos días más casi cincuenta días más tarde, de nuevo llegando en otro vuelo desde Cuzco. Tras los primeros días en Lima, tomamos un bus hasta Paracas, y en «la segunda vuelta», dejamos Lima para dirigirnos hacia las montañas de Huaraz.
  • Paracas. Aquí pasamos dos días, suficiente para conocer la Reserva Nacional de Paracas y las Islas Ballestas (o en nuestro caso, la Isla Blanca). De aquí tomamos un bus a Ica y un colectivo hasta el oasis de Huacachina.
  • Huacachina. Pasamos dos días maravillosos en el oasis del desierto de Ica. Para marcharnos de aquí, esta vez tomamos un taxi a Ica y de ahí, un bus a Nazca.
  • Nazca. Estuvimos dos días en Nazca para alucinar en colores con sus líneas desde el cielo. Para ir a nuestro siguiente destino, en esta ocasión tocó coger un bus nocturno hasta Arequipa.
  • Arequipa. Cinco días en total en esta preciosa y tranquila ciudad. Primero estuvimos tres días para conocer la ciudad y después iniciamos un «tour por libre y barato» al Valle del Colca durante otros cinco días (fuimos a Chivay,  Yanque y Cabanaconde). Viajamos en bus a Chivay, caminamos de ahí hasta Yanque y de nuevo fuimos en bus a Cabanaconde. De este último pueblo volvimos de nuevo en bus a Arequipa, donde descansamos dos días más hasta tomar el siguiente bus con destino a Puno.
  • Puno. Solo nos quedamos un día para conocer el Lago Titicaca y la Isla de los Uros (espóiler: no nos gustó). De Puno cogimos un bus hacia Cuzco.
Foto de las ruinas de Pisac, en Perú.
Las ruinas de Pisac, en el Valle Sagrado de Perú.
En el Valle Rojo, Perú.
En el Valle Rojo.
  • Cuzco. En esta ciudad con una belleza única estuvimos diez días en total divididos en tres tramos. Primero conocimos la ciudad en tres días y desde ella hicimos nuestro «tour por libre y barato a Machu Picchu» (cuatro días de tour, pero nos quedamos en total por la zona dos días más). Para llegar a la maravilla del mundo tomamos un bus hasta Santa María, después un taxi compartido hasta Santa Teresa, donde hicimos noche. Al día siguiente, de nuevo un taxi nos llevó al inicio de la famosa ruta por Hidroeléctrica, por la que caminamos hasta Aguas Calientes. Después de visitar las ruinas y pasar unos días en este pueblo, desandamos la ruta de nuevo hasta Hidroeléctrica y tomamos un taxi colectivo hasta Quillabamba. En la ciudad del eterno verano pasamos dos días y cogimos un bus a Ollantaytambo, un pueblo bello y atrapante donde pasamos otros dos días. Después regresamos de nuevo a Cuzco en colectivo, para pasar allí seis días más, ya que esta ciudad es como un centro desde donde se pueden organizar muchas excursiones. Nosotros hicimos: tour organizado al Valle sagrado (en este tour conocimos Chinchero, Moray, Maras, Ollantaytambo, Urubamba y Pisac), tour organizado a la laguna Humantay y un último tour organizado a la Montaña Vinicunca (también conocida como de colores, o de 7 colores o arcoíris). Tras todo este trasiego, fuimos a  Cachora en autobús. Ahí pasamos dos días preparándonos y descansando antes de iniciar la dura ruta por libre a Choquequirao (que duró cuatro días). Para regresar a Cuzco tomamos un taxi desde el final de la ruta, Capuliyoc, hasta Curahuasi, y de ahí un colectico hasta Cuzco. Pasamos allí un día más y nos despedimos definitivamente de la ciudad para marchar directos hacia Lima en un vuelo. En Lima estuvimos un par de días y tomamos un autobús hacia Huaraz.
  • Huaraz. Cinco días en esta ciudad imprescindible,  aunque no sea la más bonita. Desde aquí hay mil planes para amantes del senderismo y la montaña, siendo lo más económico tirar de tours organizados. Nosotros hicimos solo una excursión por nuestra cuenta a la Laguna Wilcacocha y dos tours organizados: uno a Chavín de Huántar y otro a la Laguna 69. De aquí nos tocó tomar un autobús nocturno hasta nuestro siguiente destino, Trujillo.
  • Trujillo. Cuatro días en este pueblo donde vivimos una alerta de tsunami… Sobrevivimos y visitamos la Huaca del Sol y de la Luna y la playa de Huanchaco. De aquí cogimos un bus hasta Cajamarca.
  • Cajamarca. Pasamos cuatro días en Cajamarca, visitando los famosos Baños del inca, y en el último día tomamos por la tarde de nuevo un autobús nocturno que nos llevó hasta Chachapoyas (que no Chachapollas como yo escribía para divertimento de Josu que se echó unas risas a mi costa).
Yo en la catarata Gocta, Perú.
Esa personita soy yo en la Catarata Gocta.
  • Chachapoyas . Estuvimos cuatro días en esta húmeda ciudad, que nos bastaron para conocer Kuélap, conocido por ser «el Machu Picchu del norte», y la impresionante catarata Gocta. ¡No os la perdáis! Para adentrarnos un poco mas en la selva, tomamos un combi a Moyobamba.
  • Moyobamba. Pasamos un día tranquilos en Moyobamba para conocer el pueblo, y al día siguiente hicimos dos viajes en combis, uno hasta Tarapoto, y de ahí seguidamente otro hasta Yurimaguas.
  • Yurimaguas. Sólo dos días pasamos en este pueblo, el último de ellos prácticamente entero en la lancha que nos llevaría al interior de la selva esperando a zarpar, cosa que no ocurrió.  Zarpamos en la mañana del tercer día con destino a Iquitos. La travesía en lancha hasta Iquitos de tres días fue una experiencia inolvidable.
  • Iquitos. Tres días conociendo esta ciudad inaccesible en carretera, por supuesto visitamos el mercado de Belén. Para marchar, tomamos un colectivo hasta el puerto de Nauta y de ahí una lancha que nos llevaría durante la tarde y parte de la noche de vuelta por el río, esta vez hasta Lagunas, a donde llegamos de madrugada.
  • Lagunas. De aquí nos fuimos a vivir tres días en las profundidades de la selva de Perú, más concretamente en la Reserva Nacional Pacaya Samiria haciendo un tour con Acatupel. Al finalizarlo, tomamos de nuevo una lancha de Lagunas a Yurimaguas, y seguidamente un combi a Tarapoto.
  • Tarapoto. Nos quedamos dos días reponiéndonos de la experiencia en la selva y disfrutando este ajetreado pueblo. Al tercer día, tomamos un bus por la tarde que nos dejó a la mañana siguiente en Piura. De ahí tomamos un combi directamente hacia las playas de Máncora.
  • Máncora. Estuvimos siete días en este pequeño pueblo costero, agotando nuestra visa en Perú mientras jugábamos a pala, dábamos paseos por las playas cercanas y nos despedíamos del país. El último día vimos a una ballena en la distancia saltando entre las olas. Gracias, Perú.

Tras estos 3 meses viajando por Perú tan intensos, nuestro viaje no acababa, sino que recién estaba comenzando… Continuamos la ruta hacia el norte y desde Máncora tomamos un autobús que nos llevó al siguiente destino: Cuenca, en Ecuador.


El presupuesto

Para hacer nuestro viaje de Perú a México, pasando por diez países en el 2025 partíamos de unos 10.000 euros cada uno, aunque teníamos algo más disponible para gastar si fuera necesario.

En Perú, durante los 3 meses que duró nuestro viaje (justo 90 días, ya que salimos hacia Ecuador el día que expiraba el visado) gastamos 3000 euros cada uno, lo que serían unos mil euros al mes. Tengo que decir que no fue un viaje caro en absoluto, pero se podría hacer mucho más barato, ya que en todos estos días no hicimos Couchsurfing (salvo en Máncora) y nos dimos lujos caros, como comer en sitios buenos en Lima, volar sobre las líneas de Nazca o pagar un tour en la Reserva Natural de Pacaya Samiria. La entrada a Machu Picchu fue algo que también sube bastante el presupuesto.

Resumen: gastamos 3000 euros cada uno pero puede hacerse por mucho menos.

En las primeras semanas el gasto fue bastante alto, ya que nos costó empezar a «pensar en soles» y traíamos nuestra mente en euros. Al principio, por ejemplo, en restaurantes solíamos pedir de más, creyendo que por el precio tan barato vendría poca comida en el plato y nos sobraba mogollón…

Esto se aprende de forma natural y te vas acostumbrando. Además, los primeros días los pasamos en Lima, uno de los lugares más caros, lo que ajustó al alza también el presupuesto.

Como ya os comenté, cada semana íbamos calculando en una pequeña libreta nuestros gastos con la tarjeta y viendo la media diaria de gasto, que fue bajando paulatinamente  a medida que íbamos viajando.

De la primera semana en Lima hasta la última en Máncora conseguimos bajar el presupuesto de 78 euros/día (esta semana fue muy cara por el pago por adelantado de los vuelos de Nazca y por algunas comiditas sabrosas en Lima) a 33 euros/día (en la semana número 13, ya con experiencia motxilera asentada), todo ello por persona.

Inti Punku en Ollantaytambo, Perú.
La ruta hasta Inti Punku en Ollantaytambo fue una de las primeras de nuestro viaje en Perú.

Y esto es el resumen de los 3 meses viajando por Perú

Viendo algunas ofertas de escapadas a Perú de agencias de viajes, creemos que nuestro presupuesto de 3 meses viajando por Perú, recorriendo y disfrutando a fondo el país, está bastante bien, ¿tú qué opinas?

¿Algún consejo o experiencia viajera motxilera que quieras compartir? ¡Os leo!

¡Nos vemos en la próxima entrada, donde os contaré lo que hicimos en Lima!

Mientras tanto, ¡mucho r’n’r y mucha motxila!

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