Foto de la ciudad de Berlín desde el puente Oberbaumbrücke.

Berlin II

Na? Alles gut bei euch?

En la entrada Berlin I hice un repaso por algunas curiosidades de la ciudad y os conté que es una de las ciudades de mi vida, ya que pasé muchos años en ella. Después de esto, en esta entrada vamos al asunto, al lío, direkt zum Punkt: ¿qué hacer en Berlín mañana si aterrizas en la ciudad?

Foto del Fernsehturm en Alexanderplatz, Berlin.
Alexanderplatz.

Cuándo ir a Berlin

Lo primero es lo primero: el invierno es mala época para visitar la capital de Alemania. Suele hacer MUCHO frío, la nieve es habitual y anochece muy temprano, por lo que no te aconsejo viajar en esas fechas. Mi primer invierno en la ciudad llegamos a menos 23 graditos. Esto es verdad, verdadera, no es ninguna exageración de andaluza. Recuerdo pedir bebidas calientes en la calle (un maravilloso Glühwein bitte, bitte) y duraba el calor el primer sorbo y chimpún, por arte de magia tenías kalimotxo dulce de repente.

No sigo consejos y voy a ir en invierno

Si no te gusta seguir órdenes y, aunque nadie te lo recomiende, vas a Berlin en invierno, una época buena para ir es en Navidad. En esas semanas hay más cosas que hacer que por ejemplo, en noviembre o en febrero.

En Navidad la ciudad se llena de mercados navideños que visitar. Recomiendo dos: el de Charlottenburg, más céntrico y accesible, y el de Spandau, más bonito. Este último está bastante alejado, en este barrio que antes fue una población aparte pero que se unió a Berlin tras un referéndum (aunque aún encuentras alemanes que viven aquí y dicen que son Spandauer y no Berliner).

Conozco bien el barrio de Spandau porque viví aquí durante los primeros meses de mi aventura alemana. Como os he dicho, lo recomiendo mucho si vais en Navidad: os sorprenderá conocer el Alt Stadt Spandau (así se llama la parada de metro donde os recomiendo bajaros de la U7) y lo bonito que lo dejan en estas fechas. Si vais y hace mucho frío o si hace mucho, mucho, mucho frío (estas son las dos únicas posibilidades), en los mercados se puede tomar un Glühwein como os decía antes. Se trata de un vino especiado que calienta muy bien el cuerpo para poder seguir caminando y disfrutando (cuidadín con beber más que sube que no veas). Si en cambio queréis un buen subidón, podéis pedirlo con un chorrito de Amaretto o ron: «ein Glühwein mit Schuss, bitte!» es lo único que tenéis que decir.

Foto de Josu y mía en el mercado navideño de Charlottenburg en Berlin, bebiendo Glühwein.
El Glühwein sienta de maravilla en los fríos mercados navideños.

También en la época de Navidad, un planazo es ir a patinar a la zona de Potsdamer Platz a la pista de hielo. De noche es más bonita por lo que la experiencia es mucho mejor y puedes disfrutar de las luces y del ambiente festivo general, ya que suele haber mucha gente por la zona (cerca hay otro mercado navideño).

Pero si pasas de la Navidad y el consumismo capitalista que se respira en ese ambiente de felicidad e hipocresía extremas (sí, yo soy bastante Grinch) y quieres ver Berlin de verdad, tienes que ir en otra época del año.

Si te pilla Halloween en Berlin

De la misma manera y con la misma intensidad que odio la Navidad, me encanta Halloween. No me importa que también sea una fiesta consumista o que venga de otro continente (aunque eso es discutible), a mí me encanta celebrar esta festividad, ver brujitas, calabazas y velas por todos lados y también me apasionan las historias de miedo y el terror en general.

Si eres como yo, te va a encantar esto: Horrornächte im Filmpark, literalmente «Noches de horror en el parque de cine». En Berlin hay un parque de cine donde normalmente se graban películas o series, escenas de acción con explosiones y cosas así: el Filmpark Babelsberg. Se puede visitar siempre si te gusta este tema, pero en Halloween es una pasada. Literalmente es como si pasaras una noche en una película de terror: hay muchísimos actores disfrazados por todos sitios que te asustan o te persiguen, hay muchas atracciones para montarse (todas terroríficas) y es un PLANAZO. Desde que lo descubrí no he faltado ni un año de los que viví allí y me encantaría volver todos los Halloweens.

Foto de Josu y mía en Filmpark Babelsberg en las Horrornächte.
Esta foto la echó Josu una de las noches que estábamos en el parque pasando miedo y risas.

Sí sigo consejos y quiero disfrutar a tope de Berlin

El verano es, sin ninguna duda, la mejor época para ir a la ciudad y poder jugar con la probabilidad de tener mejor tiempo. Normalmente los veranos en Berlin son bastante buenos, no hace ni frío ni calor, suele hacer sol y los alemanes tienen mejor ánimo.

La ciudad está más colorida, los parques rebosan de vida, las noches son animadas y la luz dura más horas (en invierno como parpadees ya te perdiste el día). También te digo que esto es como todo: puede ser que vayas en pleno agosto y te caiga mal tiempo.

Se solía bromear en Alemania diciendo: «me encanta el verano en Alemania, es la mejor semana del año» («Ich liebe den Sommer in Deutschland, er ist die beste Woche des Jahres»). Avisados quedáis.


Qué hacer en Berlin

Si todo va bien, los planetas se alinean y os brilla die Sonne, podréis hacer múltiples cosas en Berlin y os aseguro que os encantará la ciudad. Aquí os dejo lo que yo haría si estuviera unos días por allí (y lo que suelo hacer cuando regreso).

Foto de Josu y mía en Berlin, al fondo se ve el famoso Fernsehturm.

Pasear por el centro

Desde Alexander Platz, tras haber admirado el Fernsehturm (es caro subir arriba pero una se puede dar un caprichito de vez en cuando) se puede ir caminando hasta la isla de los museos (Museumsinseln) y admirar los edificios y el río Spree a su paso. Este es uno de mis paseos favoritos en la ciudad.

Visitar alguno de los museos es algo muy interesante y dependerá de qué te interese más. Yo he visitado un par de veces el Neues Museum, ya que es alucinante el busto de Nefertiti que puedes observar en su interior. Solo por eso merece mucho la pena, pero naturalmente tienes muchas cosas más que ver, en este y otros museos. Uno de los más famosos es el de Pérgamo, pero estará cerrado hasta el 4 de junio de 2027.

Por supuesto, también encuentras en esta zona otros edificios emblemáticos como la universidad Humboldt o el Berliner Dom (la catedral), y muchos más. Es una zona donde merece la pena estar y dedicar tiempo, sentarse en los céspeds en frente de la catedral y tomar un cafelito mientras observas el movimiento de la ciudad es un planazo.

Después, aconsejo seguir paseando por Unten den Liden hasta la Brandenburger Tor o acercarse al Checkpoint Charlie (bastante turístico, nada especial, pero a mucha gente le gusta el momento foto).

Una vez en la Puerta de Brandeburgo se abren varias posibilidades: una muy buena es visitar el Reichstag en la Plaza de la república y divagar por la historia reciente de esta ciudad, sobre la que puedes leer horas. Además de que la visita merece mucho la pena, desde su cúpula hay unas vistas muy bonitas de Berlin.

Foto del Monumento a los judíos de Europa asesinados, Berlin.
Denkmal für die ermordeten Juden Europas es un monumento que invita a la reflexión en Berlin.
Foto de la Kaiser-Wilhelm-Gedächtniskirche, en Berlin.
Kaiser-Wilhelm-Gedächtniskirche.

Los que no tengan interés en política, pueden entrar al Tier Garten, parque inmenso y en el que disfrutarás caminando y descubriendo por ti misma todo lo que te ofrece, y, por último, desde la puerta, es un buen momento para visitar el Monumento a los judíos de Europa asesinados (Denkmal für die ermordeten Juden Europas) y quizás aquí pensar cómo los humanos repetimos una y otra vez los mismos errores. Desde este monumento puedes acercarte a Potsdamer Platz y quizás admirar un trozo de muro original que hay en los alrededores (aquí es donde está la pista de hielo que me gusta en Navidad).

Al otro extremo del inmenso Tiergarten se encuentra la zona de Kürfürstendamm, y del Zoologischer Garten. Caminando por aquí podrás contemplar una de las iglesias más bonitas de la ciudad: la Kaiser-Wilhelm-Gedächtniskirche (la famosa iglesia con la torre rota).

Foto de señal de tráfico en Mehringdamm, Berlin.

Caminar por Mehringdamm (U6, U7)

Nunca me voy de Berlin sin venir a esta zona de Kreuzberg, ya que es súper animada, diversa, encuentras muchísimas tiendas de ropa y cosas de segunda mano. Es sin ninguna duda mi zona favorita de toda la ciudad y si algún día me tocan los millones me compro un piso en la calle Bergmannstraße.

Hay muchísimos bares y spätis (tienditas que venden bebidas baratas y que a veces tienen mesas para sentarse fuera, que se llaman así porque abren hasta tarde – spät en alemán). Aquí también está el bar Clash, muy famoso.

Foto del kebab Mustafa en Berlin.
Con mi amiga Blanca hice la cola infinita y mereció la pena.

También encuentras en esta zona el kebab más famoso de la ciudad: Mustafa’s Gemüse Kebap, aunque si no quieres hacer la inmensa cola, sigue leyendo que más abajo te cuento un truquillo. Por este barrio puedes probar la famosa Currywurst, una salchicha alemana con salsa de tomate con curry, buenísima, en el Curry 36, en frente del Mustafa. Por aquí siempre me gusta caminar hasta la boca de metro de Gneisenaustraße (U7) y pasear por la calle Bergmannstraße.

Esta calle es preciosa y también muy animada, con tiendas muy bonitas y terrazas para tomar algo. Simplemente perderos por ahí, todas las calles merecen ser exploradas.

Cuando vivía en la ciudad, durante un tiempo me tocaba venir a esta zona una vez a la semana ya que tomaba clases de flamenco por aquí (sí, clases de flamenco en Alemania, pero la profe era andaluza natürlich).

Visitar el aeropuerto abandonado

Cerca de esta zona de Mehringdamm, se encuentra el Tempelhofer Feld, el antiguo aeropuerto de la ciudad que ahora ha sido conquistado por los viandantes y se ha convertido en un parque gigante, inmenso, extraordinario, donde los días de sol son eternos y donde pasé muchísimos días en esta época que viví en la ciudad. Aquí puedes venir con bicicleta, con patines, con barbacoa, con cometas, ¡con lo que quieras! Se puede hacer paella con los amigos, botellón, puedes venir de perol…

Te sorprenderá ver a los alemanes pasando el día entero en este lugar, disfrutando como si fueran niños cuando Berlin nos regala algunos rayos de sol. Es un lugar para visitar sin duda, ¡no todos los días se puede patinar por una pista de aterrizaje!

Foto del aeropuerto abandonado de Tempelhof en Berlin.

Ir a visitar el East Side Gallery

Así llaman al largo muro con arte callejero que adorna el río Spree a su paso por la ciudad.

Foto de grafiti en el East Side Gallery en Berlin.
Grafiti en el East Side Gallery donde se lee «Ich liebe das Leben» («Amo la vida»).

Para visitarlo, mi recomendación es ir desde Ostbahnhof dirección a Warschauer Straße. Creo que caminar por aquí pudiendo admirar de paso el Oberbaumbrücke de fondo es simplemente genial (es mi puente favorito de la ciudad). Una vez lleguéis al puente, os aconsejo cruzarlo y caminarlo.

Suele estar muy animado con mucha gente yendo de aquí para allá en bicicleta, a veces hay incluso música en directo. Podéis pasar al otro lado del río, entrando así ya un poco en el famoso barrio de Kreuzberg, caminando hasta el Görlitzer Park.

Este parque, conocido en la ciudad simplemente como Görli, es magnífico para tumbarse un rato, admirar la gente charlando o jugando a frisbi (hay aunténticos profesionales, si es que en este mundo existe tal cosa como un profesional del frisbi), tomar algo o fumar unos cigarrillos u otras cositas. Aquí también te ofrecerán muy probablemente todo tipo de drogas, ya sabes: no compres más de lo que necesites, que la avaricia es muy mala.

Foto del Oberbaumbrücke al atardecer en Berlin.
Oberbaumbrücke.

En este parque ocurrió una cosa muy interesante: muchos vecinos y grupos antifascistas se manifestaron en rechazo a la Polizei (policía alemana) y sus acciones, ya que ejercían mano dura -demasiado dura, ya me entendéis- contra los vendedores de drogas que durante años se han establecido aquí para subsistir. Se defendía una postura social clara: no es que se esté a favor del tráfico de drogas, pero se está activamente en contra de usar la fuerza, la violencia o medidas racistas contra un colectivo con una alta vulnerabilidad social y laboral. Además, se hizo una defensa del uso de los espacios públicos autogestionados y libres de exclusión social.

Salir de marcha por Warschauer Straße

Al otro lado del puente Oberbaumbrücke, volviendo sobre tus pasos, llegas a la zona de Warschauer Straße, una de mis favoritas para salir de noche. Por la calle Revaler Straße, a la derecha abajo, hay una especie de zona oculta al lado de las vías del tren donde encontrarás muchos bares y ambiente alternativo, clubs nocturnos para mover el cuerpito o tomar algo. Por aquí hay muchísimos sitios para comer algo también.

Foto de la parada de metro de Warschauer Straße desde el puente de Warschauer en Berlin.
En este metro hemos estado muchas madrugadas esperando al metro para volver a casa.

Cerca de aquí -y aquí viene mi truquillo que os decía antes- está otra tienda del famoso kebab Mustafa mucho menos conocida pero con la misma comida (por si en el principal en Mehringdamm te hartas de esperar en la cola).

Si en este Mustafa hubiera también mucha gente esperando, te digo que pases de hacer la del guiri y no pierdas tu valioso tiempo. Puedes ir a cualquier otro kebab: en Berlin el más malo le da mil vueltas a cualquiera que hayas probado en España o en otro lugar, te lo garantizo.

Visitar parques berlineses

En general, todos los parques en Berlin son bonitos y cuidados, y hay un montón. Están los famosos, como el Tiergarten, pero puedes entrar en cualquiera que te cruces porque seguro que te gustará.

Volkspark Friedrichshain es uno que me gusta mucho y es bastante grande para pasear. Es muy bonito y suele haber mucha gente en él cualquier día de la semana. Yo viví una temporada justo al lado y he caminado mucho por ahí. Dentro del parque hay un hospital donde pasé un año trabajando como enfermera. Un día regresando a casa a primera hora del día después de trabajar un turno de noche, me encontré una bicicleta en mitad del sendero, sin nadie alrededor y sin candar. Regalito del cielo.

En el parque también se encuentra uno de los mejores cines de verano de Berlin: Freiluftkino Friedrischain.

Perderse un día o dos o ochenta por Kreuzberg y llegar a Neukölln

Ya os he hablado de Mehringdamm, pero esa es solo una parte de Kreuzberg. Este barrio es muy grande y se mezcla al sur con unos límites difusos con su hermano Neukölln.

Perderse por las calles de ambos barrios es casi obligatorio si es tu primera vez en la ciudad. Son los representantes de la multiculturalidad de Berlin y en ellos descubrirás lo que te vengo contando: que Berlin es poco alemana para ser la capital de Alemania (y quizás por eso mole tanto).

Por esta parte de la ciudad todo está lleno de vida y de diversidad, es una zona muy alegre. A mí me encanta y siempre que voy a Berlin me escapo mínimo una tarde para andar por aquí.

Bájate en la parada Kottbusser Tor de la U8 y simplemente camina por los alrededores. Además, te recomiendo muchísimo ir los días del mercado turco de Maybachufer, un mercadillo al lado del río cerca de la parada de metro de la U8 Schönleinstraße que te sorprenderá (martes mercado de pulgas, viernes de alimentos y sábado de telas -este último algo menos animado).

Ir al Mauerpark

Los domingos son para el Mauerpark.

Es un mercado de pulgas bastante grande en mitad de un parque que se pone hasta los topes y cuando vayas entenderás por qué.

Aquí puedes comer, puedes beber, puedes tumbarse al sol como te dé la gana, hay muchos puestos para comprar arte local o ropa, puedes escuchar músicos callejeros, puedes encontrar personajes locos de la ciudad,… un poco de todo.

Los días de verano en medio del parque se suele organizar un karaoke súper divertido y la animación del lugar crece hasta límites insospechados.

Si te va la noche, en Berlin se convierte rápido en día

Marcha nocturna. De esto tienes para hartarte en Berlin.

Ya os he contado que mi zona favorita para salir era por Warschauer Straße (ahí mi sitio favorito para bailar era Zum schmutzigen Hobby), pero también he andado bastante por la zona de Prenzlauer Berg, ya que vivía cerca. Muchas calles de la zona cercana a la parada de metro de Eberswalder Str., como Lychener Str., tienen muchos bares, uno de mis favoritos es el August Fengler.

Foto mía en un banco gigante en un parque de Berlin.
Este día era mi cumpleaños. Os dejo adivinar si está atardeciendo o amaneciendo.

En Berlin hay miles de bares, muchísimas discotecas, afters e incluso bares que abren 24h para que no te falte ánimo en ese cuerpito. Uno de los bares que no cierran nunca es el Bei Schlawinschen, lo conozco personalmente y no defrauda. Está entre las paradas de metro de la U8 Schönleinstraße y Kottbusser Tor, en el barrio turco, como no podía ser de otra manera.

Solíamos ir también los jueves a la Sage. Y digo los jueves, porque ese día era una discoteca de rock muy guapa -con piscina incluída si te quieres meter y muchas salas- pero los viernes y sábados el mismo espacio físico se convierte en el KitKatClub, conocido por noches de desenfreno y un ambiente sexual abierto y permisivo, salas oscuras y juegos eróticos. ¡Para gustos los colores! ¡Ya cada uno que vaya el día que le guste más!

La música electrónica se merece un apartado propio

Yo, como era de sospechar, no soy muy fan de este tipo de música y me van mucho más los bares rockeros, evidentemente.

Pero en una entrada de Berlin no puedo dejar de hablaros de esto, ya que en la ciudad hay clubes de techno y de electrónica por doquier y quizás es uno de los motivos por los que muchas personas acuden a esta ciudad europea.

Hay multitud de sitios famosos para pasar una noche si te va este rollo, los más conocidos diría que son Berghain y Tresor, aunque hay muchos más y probablemente mi información no sea la más actual (ya que no es un tema que me interese especialmente).

Foto de Josu y mía de marcha por Berlin.
Josu y yo en una noche de marcha berlinesa en la que no hacíamos colas para entrar a ningún sitio.

Nunca fui a ninguno de los dos y os voy a explicar por qué. Ya os he contado que no es mi estilo de música, pero es que además son sitios a los que tienes que ir preparado para chuparte una cola de varias horas y, solo si tienes suerte, te dejarán pasar. Conozco a muchos amigos que se han pasado la noche en la cola para que los manden a su casa cuando ya les tocaba entrar por distintos motivos y, a veces, por ningun motivo en particular. Si no le gustas al portero, no entras; así de fácil.

Personalmente, se me ocurren mejores formas de pasar la noche del sábado o cualquier otra noche que haciendo cola, pero pa’gustos los colores.

Como consejos para poder entrar se rumoreaba que a veces echaban para atrás si ibas muy bebido, si hablabas otro idioma distinto al alemán cerca de los porteros (o si te notaban que no eras alemán) y si ibas en grupos grandes (máximo aceptan grupos de dos o tres personas). Yo, con estas cosas, pierdo todo el interés en entrar a estos sitios.

¡Pero mucha suerte si es tu plan en la ciudad!

La cerveza alemana

Visitar alguna cervecería alemana (Brauerei) para llevarte la foto con la jarra de tamaño inhumano de cerveza y vacilar al personal es algo que tienes que hacer.

De estos lugares, como pasa con las discos de música electrónica, hay muchísimos por toda la ciudad. Una que solía ser la que más frecuentábamos es la Eschenbräu, en el barrio de Wedding, con muy buen ambiente y con mucha variedad de buenas cervezas. También vendían zumo de manzana (Apfelsaft) riquísimo, para los que no beban alcohol, y para acompañar la cerve, indispensable una Flammkuchen al estómago, ¡rico, rico!

Foto de Josu y mía brindando con dos cerves.
En Alemania se bebe MUCHA cerveza.

Gastronomía alemana

No nos engañemos: Alemania no es un país con una cultura gastronómica espectacular en comparación con otros países. Aún así, hay varios restaurantes en los que podrás probar algunos platos interesantes y muy ricos. Sin ninguna duda, son comidas contundentes para cuerpos grandes y germánicos.

Algunas de las especialidades alemanas que no debes dejar de probar son el codillo de cerdo (Haxe), las salchichas (Wurst) y el Schnitzel.

Uno de los restaurantes más visitado de la ciudad es el Hofbräu, cerca de Alexander Platz (algo caro y orientado al turismo, en mi opinión). La verdad es que se trata de un sitio precioso, con banquetas corridas para compartir el espacio con más gente, brindar con la cerveza (por supuesto en jarras gigantes) y, si pillas a la banda, disfrutar de la música alemana en un lugar con ambientazo máximo al estilo bávaro. Sinceramente: no es mi rollo. Una de las cosas que también verás en este tipo de sitios al estilo bávaro es que los camareros, cocineros, trabajadores en general, son todos blancos; pero el personal que trabaja en el cuarto de baño limpiando, a los que solo ves si vas al WC, son negros. Siempre, sin excepción. Nada más que añadir.

Otro sitio donde se come muy bien es la Brauhaus Spandau, en este barrio algo más alejado del centro de la ciudad donde os recomendaba visitar el mercado de Navidad. Tiene también su propia cerveza, ya que es restaurante-cervecería, y en verano se puede estar en su terraza gigante y tener un planazo.

¿Y si soy más de salchicha de tofu?

Estás de suerte porque podrás dejarte sorprender por la increíble oferta vegana y vegetariana de la ciudad.

Berlin es un paraíso para vegetarianos y veganos, encuentras de todo, ¡incluso existía un supermerdado vegano llamado Veganz donde absolutamente todo era vegano! Escribiendo esto descubro que este súper ya cerró y se han enfocado en introducir sus productos en supermercados normales, lo que no me parece desacertado.

Si ves algo en un super de esta marca ya sabrás con seguridad que es vegano. Investiga los restaurantes y déjate sorprender porque hay tantos que no sabría por dónde empezar a recomendarte.

Solo te digo uno que te va a sorprender: pide el «pide» -valga la redundancia- de atún vegano de Zeus Pizza&Pide, ¡no falla!

Los lagos berlineses

Si el tiempo te acompaña y quieres darte un baño, tienes que ir a alguno de los lagos de la ciudad.

Foto de la estación de tren Wannsee en Berlin.

Si eres de los pudorosos, ¡cuidado! ¡Alerta FKK! Es muy posible que veas muchos culos, tetas y penes regocijándose en las aguas frescas de la ciudad. Hay que buscar siempre el lado positivo: si no trajiste bañador no hay problema ninguno, gar kein Problem: en bolas y a disfrutar.

Una vez hecha la advertencia, comentaros que los lagos más famosos de la ciudad son: Plötzensee en el barrio de Weeding, Wannsee y Schlachtensee en el barrio de Steglitz-Zehlendorf o el Flughafensee en el barrio de Reinickendorf. ¡Pero hay muchísimos! De nuevo os animo a explorar la ciudad en busca de sus encantos.


Viel Spaß wünsche ich euch und bis Bald!

Y creo que esto sería todo lo que recomendaría a una buena amiga que visitara Berlin. Se ha quedado una entrada maja, ¿no?

Después de esta larga lista de recomendaciones sobre mi querida ciudad de Berlin, solo me queda desearos viel Spaß y pediros que me comentéis qué cosas os gustaron, cuáles no y si recomendáis esta ciudad a otros viajeros.

Yo, sin duda alguna, la recomiendo a todo el mundo. ¡Que no me hablen mal de mi Berlin!

Saludos motxileros, ¡y mucho rock’n’roll!

Bis bald!

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